En costa lejana y en mar de Pasión,
dijimos adioses sin decir adiós.
Y no fue verdad la alucinación.
Ni tú la creíste ni la creo yo,
«y es cierto y no es cierto»
como en la canción.
Que yendo hacia el Sur diciendo iba yo:
«Vamos hacia el mar que devora al Sol».
Y yendo hacia el Norte decía tu voz:
«Vamos a ver juntos donde se hace el Sol».
Ni por juego digas o exageración
que nos separaron tierra y mar, que son
ella, sueño y el alucinación.
No te digas solo ni pida tu voz
albergue para uno al albergador.
Echarás la sombra que siempre se echó,
morderás la duna con paso de dos...
Para que ninguno, ni hombre ni dios,
nos llame partidos como luna y sol;
para que ni roca ni viento errador,
ni río con vado ni árbol sombreador,
aprendan y digan mentira o error
del Sur y del Norte,
del uno y del dos!
A don Miguel de Unamuno
Este donquijotesco
don Miguel de Unamuno, fuerte vasco,
lleva el arnés grotesco
y el irrisorio casco
del buen manchego.
Don Miguel camina, jinete de quimérica montura,
metiendo espuela de oro a su locura,
sin miedo de la lengua que malsina.
A un pueblo de arrieros,
lechuzos y tahúres y logreros
dicta lecciones de Caballería.
Y el alma desalmada de su raza,
que bajo el golpe de su férrea maza
aún durme, puede que despierte un día.
Quiere enseñar el ceño de la duda,
antes de que cabalgue, el caballero;
cual nuevo Hamlet, a mirar desnuda
cerca del corazón la hoja de acero.
Tiene el aliento de una estirpe fuerte
que soñó más allá de sus hogares,
y que el oro buscó tras de los mares.
Él señala la gloria tras la muerte.
Quiere ser fundador, y dice: Creo;
Dios y adelante el ánima española...
Y es tan bueno y mejor que fue Loyola:
sabe a Jesús y escupe al fariseo.
Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, llamada
Gabriela Mistral. Nace en Vicuña, Chile, el 7 de abril de 1889 y muere en Nueva Cork el 10 de enero de 1957. Fue una destacada
poetisa, diplomática y pedagoga chilena, que bajo el seudónimo de Gabriela
Mistral se destacó de forma especial en la literatura.
Fue la primera latinoamericana (y la primera mujer en su
especialidad) en ganar el Premio Nobel de Literatura, en 1945.
La niñez de la autora está marcada por la ausencia del
padre, que abandonó a su familia cuando Gabriela tenía tres años.En 1904
comienza a trabajar como profesora ayudante en la Escuela de La Compañía Baja y
empieza a mandar colaboraciones al diario El Coquimbo de La Serena. Al año
siguiente escribe periódicamente en el diario anteriormente mencionado y en La Voz de Elqui de Vicuña.
Estudia en la Escuela
Normal de Copiapó (Actual Universidad de Atacama) obteniendo
el titulo de Profesora Normalista. Desde 1908 es maestra en la localidad de La Cantera y después en Los
Cerillos. Como maestra le encantaban los estudiantes y sentía el deber de
educar y enseñar. Para ella los libros eran algo sagrado. Posteriormente, en
1910, valida sus estudios ante la Escuela Normal N° 1 de Santiago y obtiene el
título oficial de Profesora de Estado, otorgado por el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile.
El 12 de diciembre de 1914 obtiene el primer premio en el
concurso de literatura de los Juegos Florales organizados por la FECh en Santiago, por sus
Sonetos de la Muerte.
Desde entonces utilizó el seudónimo literario Gabriela
Mistral en casi todos sus escritos, en homenaje a dos de sus poetas favoritos,
el italiano Gabriele D'Annunzio y el francés Frédéric Mistral. En el año 1917
Julio Molina Núñez y Juan Agustín Araya publican una de las más importantes
antologías poeticas de Chile, "Selva Lirica", donde Lucila Godoy
aparece ya como una de las grandes poetisas chilenas. Esta publicación es una
de las últimas en que utiliza su nombre verdadero.
El hecho de haber vivido desde Antofagasta, en el extremo
norte, hasta el puerto de Punta Arenas en el extremo sur, donde dirigió su
primer liceo y estimulaba la vida de la ciudad, la marca de por vida. Su apego
a Punta Arenas también se debió a su relación con Laura Rodig, que vivía en
aquella ciudad. Pero la escritora de Elqui no soportaba bien el clima polar. Por
eso, pidió un traslado, y en 1920 pasó a vivir en la ciudad de Temuco, desde
donde partió en ruta a Santiago en 1921. Durante su estancia en la Araucanía conoció a un
joven llamado Neftalí Reyes, quien posteriormente sería conocido mundialmente
como Pablo Neruda.
Gabriela Mistral aspiraba a un nuevo desafío después de
haber dirigido dos liceos de pésima calidad. Postuló y ganó el puesto
prestigioso de directora del Liceo # 6 de Santiago, pero los profesores no la
recibieron bien, reprochándole su falta de estudios profesionales. En tanto,
salió de Chile lo antes posible. En México se le brindó el aprecio que Chile le
había negado: el gobierno de México la invitó a este país en 1922, y se quedó
allí casi dos años, trabajando con los intelectuales más destacados del mundo
hispanoparlante en aquel entonces. Tras una gira por Estados Unidos y Europa,
volvió a Chile, donde la situación política era tan tensa que se vio obligada a
partir de nuevo, esta vez para servir en Europa como representante ante la Liga de Naciones, siendo una
las pocas mujeres con ese cargo. Su vida es, en adelante, una continuación de
la errantía incansable que conoció en Chile, sin un puesto fijo en que utilizar
su talento. Preferirá, entonces, vivir entre América y Europa. Ella viaja, por
ejemplo, a la isla de Puerto Rico en el 1931, como parte de un tour del Caribe
y de America del Sur. Es en esta gira que se le nombra "Benemérita del
Ejercito Defensor de la
Soberanía Nacional" en Nicaragua por parte del General
Sandino, a quién había dado su apoyo en numerosos escritos. Además dio
discursos en la
Universidad de Puerto Rico, Río Piedras, en Santo Domingo, en
Cuba, y en todos los países de la América Central.
En 1924 publica en Madrid Ternura, libro en el que la autora
practica un tipo de "poesía escolar" novedoso, renovando los géneros
tradicionales de la poesía infantil (canciones de cuna, rondas, arrullos...)
desde una poética austera, muy depurada.
Petronila Alcayaga, su madre, murió en 1929, por lo cual
Gabriela Mistral le dedicó la primera parte de su libro Tala. Se observa la
huella de la segunda guerra mundial en muchos de los poemas de su libro Lagar.
En 1943, en Petrópolis (Brasil) , a los 18 años se suicida Yin Yin[1] (Juan
MiguelGodoy Mendonza), un joven que era hijo de un hermanastro de ella y que
fue adoptado por Mistral y su amiga Palma Guillén.